2 sept. 2014

YO COMENCÉ COMIÉNDOME LAS UÑAS, COMO DECÍA LA VENUS DE MILO


Por Margarita Labarca Goddard.   
Me comencé a comer las uñas cuando la directora de El Mataquito me pidió que escribiera otro artículo sobre educación. No como la vez pasada, al tun tun, sino con conocimiento de causa. “Tienes tres días para especializarte”, me dijo, eso fue todo.
Desde que leí el artículo de Carlos Peña en El Mercurio pensé “Este gobierno es malo pero no puede llegar a tanto”. Lo primero que hice  fue buscar el proyecto de ley. Lo encontré, bendito sea internet a pesar de sus espionajes. Yo no soy especialista en educación, pero soy una abogada chilena perfectamente capaz de entender una ley.

¿Y con qué me encuentro? Primero, que hay varios proyectos, entre ellos uno que se llama “Proyecto de Ley que regula la admisión de los y las estudiantes, elimina el financiamiento compartido y prohíbe el lucro en establecimientos educacionales que reciben aportes del Estado.” Este debe ser, me digo. Vaya con el nombrecito.  
Pero ay, no es un proyecto de ley, una ley completa y ordenada en forma racional, clara y lógica, es decir inteligente, como nos enseñó don Andrés Bello. Es un charquicán, un conjunto de pegotes ininteligible. Con razón no lo entiende ni el mismísimo  Ministro.
Pero como soy abogada antigua –no digo vieja- me tiro a la piscina y comienzo a desentrañar este galimatías. ¿Qué haría usted si se encontrara con un artículo  como este?: g) Intercálase, en el párrafo primero de la letra d), a continuación de la segunda vez que se emplea la expresión “establecimiento” y antes del punto y coma (;), la siguiente oración: “, entre las cuales deberá contemplarse expresamente la prohibición…” Pensaría que es una burla ¿verdad? Pues  todo el proyecto es así  una gigantesca perla de ineptitud que haría que don Andrés Bello se revolviera en su tumba. Pero como ya estamos bastante curtidos, a los viejos y a los jóvenes súper inteligentes y avispados que hay ahora no nos pueden tomar el pelo tan fácilmente, y comprendemos que esto se ha hecho deliberadamente así, incomprensible.  
Yo lo tengo todo: el mensaje de la presidenta, de cerca de 40 páginas, estudiado párrafo por párrafo y con los correspondientes comentarios. Y todas las modificaciones a leyes o Decretos con Fuerza de Ley. Porque me he dado el trabajo de integrar y poner “Como quedó” cada artículo, cada inciso, cada párrafo modificado.  Difícil pero lo he logrado ¿no les dije que soy una abogada antigua, que estudió cuando la Universidad no estaba dirigida por pacos?  Son 120 páginas más, al que quiera se las mando.
Conclusiones que he sacado: 1. Este proyecto sólo se refiere a la educación escolar, nada sobre educación universitaria. 2. Sobre la educación pública no dice ni pío ni siquiera la desmunicipaliza. 3. Todo el “sistema educacional chileno” descansa en la educación privada (Estado subsidiario). 5. No suprime el copago pero lo asume el gobierno, y los estudiantes ya no pagarán nada. 7. Para recibir las subvenciones y el equivalente al copago, los “sostenedores” tendrán que constituirse como empresas sin fines de lucro. Será muy fácil para ellos burlar las leyes. Acuérdense que muchas compañías mineras han trabajado años “a pérdida”.  8. Los organismos estatales que vigilarán que no haya lucro y el personal honesto que los integrará, todavía no existen. 9. Parte de las subvenciones las podrán dedicar los sostenedores a comprar sus edificios y después se los podrán revender al Estado. 10. Los artículos transitorios fijan plazos de hasta 10 y 12 años para que todo este sistema rija a plenitud. Por lo tanto, el análisis de este proyecto mejor encárguenseloa sus nietos.

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